Adoro Internet y flipo con los blog. Me encanta este movimiento que nos permite a todos decir lo que nos de la santísima gana, sin ningún recato. Perlas como las que soltamos aquí y nos dejan en el artículo La invasión de la estética blog. Es difícil ser más incongruente sobre el tema de la usabilidad.
Recuerdo la guerra que se organizó en 2000, donde trabajaba por aquella época, entre diseñadores moderados y radicales a propósito del libro sobre usabilidad Designing Web Usability de Jakob Nielsen. La gente de programación estábamos del lado de los moderados, porque ya se desbarraba bastante con el Flash en aquellos tiempos -ante la duda, mete Flash, era la máxima, hasta hace cuatro días- Me acuerdo perfectamente de las justificaciones: hay que hacer sitios diferentes, únicos; Internet no es un periódico; las webs deben ser dinámicas… Desde entonces me despierto por la noche con pesadillas en las que veo la palabrá dinámica cayendo sobre mi cual granizada, hasta que me despierto aterrorizado.